martes, 23 de abril de 2013

¿De dónde proviene la palabra cigarro?

Imagen de www.palabrasenjapones.com

La palabra cigarro tiene origen español, y según varios expertos deriva de la voz cigarra (a su vez derivada del latín cicada), nombre del conocido y ruidoso insecto, al que recordaban por su aspecto las primeras hojas de tabaco enrolladas formando un cilindro que se introducía en la boca por una de sus puntas y se encendía por la opuesta. No en vano, en Andalucía el nombre cigarrón se aplica tanto para las cigarras como para los saltamontes.

Otros expertos defienden que hay que buscar el origen del término en que el cultivo de tabaco en Europa se inició cuando las primeras semillas llegadas de las Indias se plantaron en tierras situadas en los alrededores de la ciudad de Toledo, en una zona conocida como "Los Cigarrales" por la gran cantidad de estos hemípteros, que a veces invadían la zona formando auténticas plagas.

jueves, 11 de abril de 2013

¡Consumir muchas yemas de huevo no es bueno!

Comer asiduamente yema de huevo acelera casi tanto como fumar los procesos de aterosclerosis, es decir, la formación de placas que obstruyen las arterias. Cuando se producen en el interior de las paredes de la arteria carótida, estas placas pueden romperse y provocar infartos y ataques cardíacos, en algunos casos mortales.

Para llegar a esta conclusión, investigadores del Hospital Universitario de Londres (Reino Unido), expertos en prevención vascular, estudiaron datos de 1231 hombres y mujeres con una edad media de 61,5 años. Usando ultrasonidos midieron el área total de placa y recogieron, simultáneamente, datos sobre el estilo de vida incluyendo medicación, consumo de cigarros y número de yemas de huevo consumidas semanalmente. Así identificaron que tanto el exceso de tabaco como el consumo abusivo de yemas de huevo (tres o más a la semana) aceleran la aterosclerosis, según exponen en la revista especializada Atherosclerosis. Los investigadores recuerdan que en diabéticos, por ejemplo, se ha comprobado que una yema de huevo al día puede llegar a incrementar de 2 a 5 veces el riesgo de padecer enfermedades coronarias

Células del olfato en el corazón


Imagen de www.sosuaonline.net

No solo olemos usando la nariz. Un equipo de científicos acaba de comprobar que el corazón, la sangre, los pulmones y otras células del organismo humano poseen receptores para percibir olores idénticos a los que que existen en la nariz. O dicho de otro modo, que la capacidad de oler no es exclusiva de nuestra napia.

En sus experimentos, los investigadores demostraron que si se aislan las células sanguíneas de la sangre humana estas se ven atraídas por las moléculas olorosas productoras de ciertos aromas, y se desplazan hacia ellas.

¿Pero significa eso que el corazón puede oler una taza de café caliente, o el aroma de la naranja que nos acabamos de comer una vez que llega al estómago y sus moléculas alcanzan la sangre? Los científicos aún no tienen clara la respuesta a esta cuestión. "Una vez que los componentes del olor entran en el cuerpo, desconocemos si funcionan del mismo modo que lo hacen en la nariz o en los experimentos en el laboratorio", aclara Peter Schieberle, de la Universidad Técnica de Munich (Alemania), que ha presentado sus hallazgos en Nueva Orleans en el 245º Encuentro de la Sociedad Americana de Química.

Científicos averiguan el contenido de tus sueños


Imagen de www.enfemenino.com

Investigadores nipones han encontrado un modo de descifrar el contenido de los sueños y averiguar qué imágenes aparecen en ellos en función de la actividad neuronal registrada mientras una persona duerme. Para lograrlo, los científicos usaron imágenes de la actividad cerebral obtenidas mediante resonancia magnética funcional, y realizaron sus estudios en fases de sueño ligero, es decir, durante la primera hora desde que los sujetos conciliaban el sueño, sin llegar a la fase profunda o fase REM. "En el futuro podremos construir un descodificador que funcione para diferentes personas realizando tan solo una pequeña calibración", anunciaba el japonés Yukiyasu Kamitani, coautor de un artículo que ha publicado hoy la revista Science.

Durante el sueño, una parte del cerebro llamada corteza visual superior trabaja del mismo modo que cuando visualizamos imágenes en vigilia. Para llevar a cabo el estudio, Kamitani y sus colegas del Instituto Internacional de Investigación de Telecomunicaciones Avanzadas (ATR) registraron repetidamente la actividad cerebral de tres personas mientras soñaban. Cuando aparecía en la pantalla de análisis una señal correspondiente a una fase de sueño, los científicos despertaban a los voluntarios y les pedían que describieran qué imágenes acababan de ver. La misma operación fue repetida unas 200 veces por persona. Y con los datos recabados crearon una base de datos con correspondencias entre la actividad cerebral y objetos o temas de diversas categorías (alimentos, libros, personas, muebles, vehículos, etc.) vistos en los sueños. Finalmente, demostraron que a partir de esa base de datos era posible "adivinar" los contenidos de los sueños con un 70% de precisión. Eso sí, de momento serían sueños "sin sonido".

El pez...Elefante!

Imagen de www.depeces.com

Gnathonemus petersii es el nombre científico del Pez Elefante, que vive en aguas cálidas de África occidental, desde la cuenca del río Níger a la del Congo, así como en los ríos Benue, Zaire y Ogun, y en el lago Chad. En su cola se ubica un órgano eléctrico que emite descargas de baja intensidad con una frecuencia de hasta 80 veces por segundo. Midiendo las variaciones del campo eléctrico que le rodea a través de más de 5000 sensores repartidos por toda su piel, el Pez Elefante puede orientarse, detectar objetos (y comida) en su entorno, comunicarse con sus congéneres... Incluso es capaz de nadar con soltura marcha atrás.

En Estados Unidos, Alemania e Israel han utilizado a Gnathonemus petersii para testar la calidad de las aguas potables, ya que la frecuencia de los pulsos eléctricos que emite cambia en presencia de ciertas sustancias químicas contaminantes o venenos.

Tu saliva te delata

Investigadores de la Universidad de Granada han descubierto que las personas menos habilidosas en la toma de decisiones presentan mayores niveles de cortisol, la hormona del estrés, en la saliva que aquellas diestros en tomar decisiones cuando se enfrentan a una situación estresante, según exponían los autores en la prestigiosa revista Psychoneuroendocrinology.

El cortisol es una hormona esteroide que se segrega desde la corteza suprarrenal en respuesta a la corticotropina (ACTH, por sus siglas en inglés), una hormona de la hipófisis en el cerebro. Juega un importante papel en el sistema musculo-esquelético, el aparato circulatorio, el sistema inmunitario, el metabolismo de grasas, carbohidratos y proteínas y el sistema nervioso.

Los beneficios de comer pimiento rojo


1. Son ricos en licopeno, un pigmento vegetal natural del grupo de los carotenoides, con propiedades antioxidantes, que según demuestran varios estudios científicos recientes protege a las células del estrés oxidativo y previene el cáncer de próstata.

2. Las personas con anemia pueden beneficiarse considerablemente del consumo de pimientos rojos, según un trabajo que publicaba The American Journal of Clinical Nutrition. Gracias a su alto contenido en vitamina C, esta verdura favorece la absorción del hierro de los alimentos en el tubo digestivo.

3. Los pimientos rojos contienen vitamina B6 y magnesio. Y esta combinación reduce la ansiedad y el insomnio. Además, la vitamina B6 es un diurético natural, por lo que incluir este alimento en la dieta contribuye a evitar la hipertensión.

4. Por su contenido en betacarotenos, capsantina, quercitina y luteolina, los pimientos rojos previenen el colesterol "malo", tal y como revelaba un estudio dado a conocer en Journal of Food Science.

5. A esto se suma que una dieta rica en luteolina reduce la inflamación relacionada con la edad en el cerebro y los déficits de memoria vinculados al envejecimiento, tal y como aparecía publicado en la revista Journal of Nutrition.